El líder de la Iglesia Católica lamenta la expansión colonizadora de un pensamiento único “peligroso” y que “invade muchos ámbitos e instituciones públicas”
El sentimiento de ofensa se alza como justificación para cancelar actos, publicaciones o perfiles públicos, pero el fenómeno no es del todo nuevo: filósofos como MacIntyre ya analizaron la situación hace cuarenta años.
Desde Barack Obama a la autora de ‘El cuento de la criada’, Margaret Atwood, cada vez son más quienes, incluso desde la izquierda, critican el acoso masivo a las voces discordantes.
¿De dónde viene esto de “cultura de la cancelación”? La historia del concepto empieza en una canción de los años 80, y avanza por rincones recónditos como el cine de gángsters o el movimiento #MeToo. Yendo incluso más atrás, las raíces del fenómeno llegan a la Revolución Francesa.
Dragon Ball, Astérix y las obras del Dr. Seuss comparten el dudoso honor de haber sido canceladas recientemente: ¿por qué a la cultura woke le obsesionan las historias dirigidas a los más jóvenes?
Las guías de bias-free language más extendidas a nivel internacional censuran el uso de ciertos términos relacionados con la maternidad por ser discriminatorios. ¿Por qué la lengua es una de las puntas de lanza más insistentes de la corrección política?
John Gibson, el CEO de la empresa de videojuegos TripWire Interactive, fue expulsado de su compañía tras celebrar en redes sociales la nueva legislación sobre el aborto en Texas.